Mostrando entradas con la etiqueta laicismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta laicismo. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de junio de 2014

El valor de las firmas




Publicado por Blogger para Nupcias de Dios
el 6/26/2014



Me llama mucho la atención el distinto valor de las recogidas de firmas según quienes sean los que las recogen y luego presentan y también según quien sea el que luego está llamado a valorarlas.

Hoy leo la noticia de que Aministía Internacional ha recogido 100.000 firmas de varios países para exigir la retirada del anteproyecto de ley española sobre el aborto. A estas cien mil firmas se les otorga un valor extraordinario, casi como si fueran la perfecta expresión de una voluntad internacional.

Al mismo tiempo, es sabido que en el último día de su mandato, la Comisión Europea saliente rechazó que la petición pro-embrión Uno de Nosotros fuese examinada en el Parlamento. En este caso el número de firmas había sido nada más y nada menos que UN MILLÓN OCHOCIENTAS MIL en casi todos los paises de la Unión Europea. Hace unos días, a Marcello Pera -conocido filósofo y político italiano, famoso porque estrechó una gran amistad con el cardenal Ratzinger y juntos publicaron varios libros- le preguntaron acerca de esta decisión de la comisión europea a lo que contestó:
"¿Qué puedo responder? Que si se hubiese realizado una análoga petición pro-matrimonio homosexual o pro-eutanasia, habrían bastado unas pocas firmas para salir adelante. Ha sucedido ya. Por otra parte, ¿no se trata de 'conquistas de la civilización", como las llaman?".

Afortunadamente, la organización de Uno de Nosotros ha comunicado a la Comisión europea su indignación por el "ninguneo" de los cerca de dos millones de ciudadanos europeos que ven esfumadas sus expectativas. 

También recojo la queja de Benigno Blanco ante la exclusión del Foro de la Familia y de Red Madre en el acto organizado el pasado martes en el Palacio de El Pardo. Efectivamente, Don Felipe y Doña Letizia recibieron en el Palacio de El Pardo a representantes de más de 350 representantes de entidades sociales con objeto de hacer "más conocida y reconocida" su labor, que es "un ejemplo magnífico para todos", dijo el Rey. La defensa de la vida no es valorada como una promoción de la solidaridad, cuando curiosamente se trata de las personas más indefensas, aquellas a las que incluso sus propias madres rechazan.

¡Si eso no es solidardidad...!





viernes, 18 de enero de 2013

Concertada



La consejera de Educación de la Junta de Andalucía acaba de manifestar la necesidad de ‘preservar el equilibrio y predominio de la educación pública...'. Al mismo tiempo, critica la reforma educativa del Gobierno que pretende “cerrar colegios públicos y...

artículo de Javier Pereda Pereda / www.ideal.es


La consejera de Educación de la Junta de Andalucía acaba de manifestar la necesidad de ‘preservar el equilibrio y predominio de la educación pública,
porque es la que garantiza la igualdad de oportunidades’. Al mismo tiempo, critica la reforma educativa del Gobierno que pretende “cerrar colegios públicos y que se comiencen abrir privados, como en Madrid”.

Lo primero que tendrían que tener claro los poderes públicos –como preceptúa la Constitución- es garantizar el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación que esté de acuerdo con sus propias convicciones, y de ahí que se reconozca el derecho a la libertad de creación de centros docentes. Es decir, tendrían que dejar a los padres que se organicen y elijan con libertad el tipo de enseñanza que quieren para sus hijos, al ser ellos los únicos legitimados.

Sin embargo, los postulados del gobierno andaluz, conformado por el partido   socialista e Izquierda Unida, son los de suplantar y sustituir de facto a los padres en ese derecho tan importante. Con ello, se pretende una sociedad uniformada, en un mal
entendimiento de la igualdad de oportunidades; controlada e intervenida, con programas de ingeniería social por el poder político; igualitarista por abajo, en la que no se incentiva la excelencia y la calidad. 

De ahí la suspicacia ante cualquier atisbo de libertad de los padres en organizarse según sus ideas. Por eso, la enseñanza concertada y la diferenciada –según estos planteamientos ideológicos- están en el punto de mira de la Administración educativa andaluza, pese a la continua demanda de alumnos en estos colegios -cuyo coste es la mitad de una plaza pública- que son parte de la solución y no el problema.

La enseñanza pública andaluza está en la cola del resto de España y Europa, y estos resultados son directamente proporcionales al nivel de desempleo en esta región. Por ello, a los alumnos de las familias más desfavorecidas son a quienes se les priva de la igualdad de oportunidades, por hacer prevalecer estos criterios ideológicos.

Aquí lo recurrente es esgrimir excusas, y echar la culpa al Gobierno, a los recortes, o a la crisis…, en lugar de esmerarse en una mayor calidad de la necesaria enseñanza pública, y fomentar la libertad de enseñanza.







domingo, 13 de enero de 2013

El Gobierno francés sorprendido por la resistencia al matrimonio gay



Dos grandes problemas atenazan al gobierno de François Hollande: el progresivo incremento del paro, y el riesgo de que el 13 de enero se produzca una gran manifestación contra su proyecto de matrimonio gay



artículo de
Salvador Bernal / www.aceprensa.com



No esperaba el ejecutivo una oposición tan fuerte, que comienza dentro de las filas del partido socialista. Georgina Dufoux, que, bajo la presidencia de François Mitterrand, fue secretaria de Estado para la familia (1981-84), ministra de asuntos sociales y solidaridad nacional (1984-86) y, en fin, ministra de familia (1988) ha afirmado que participará el próximo domingo en la manifestación popular contra el “matrimonio para todos”.



 Muchos ciudadanos piensan que el proyecto aprobado por el Gobierno habría requerido un auténtico debate social, que no se ha producido



 Georgina Dufoux se convirtió al protestantismo evangélico en los años noventa, pero, en declaraciones a La Vie, afirma que François Hollande va mucho más allá de lo que afirmó en su campaña electoral: va a dar carta legal a la teoría del género que viene de los Estados Unidos, y considera que varón y mujer son intercambiables. Precisa que no toma postura en función de su fe religiosa, sino de su convicción acerca de la realidad social de la familia, y de la estabilidad que proporciona a la convivencia democrática. Recuerda, en concreto, que la adopción busca que un niño tenga una familia, no que adultos satisfagan su deseo –derecho– de tener niños.



 Para una mayoría de ciudadanos, el proyecto aprobado por el Gobierno el pasado mes de noviembre, que equipara las parejas gay al matrimonio heterosexual y reconoce la adopción a favor de homosexuales, habría requerido un auténtico debate social. Recuerdan que el actual presidente de la República había prometido esa participación ciudadana, para distanciarse de la praxis más autoritaria de Nicolas Sarkozy. Pero, de momento, sólo habría conseguido provocar la división de los franceses, así como reabrir viejos debates en torno al laicismo y, en concreto, respecto de la escuela.



 Otra voz que ha intervenido activamente en la campaña contra el matrimonio gay es la de Virgine Merle, más conocida por su pseudónimo Frigide Barjot, humorista y articulista francesa, que no está en contra de que la parejas homosexuales tengan un estatus legal reconocido. De hecho, en Francia existe desde 1999 el llamado PACS (pacto civil de solidaridad), abierto a parejas de cualquier sexo. “El problema –dice Barjot– no es la homosexualidad, sino la filiación humana”, pues un niño necesita conocer su filiación y tener acceso a sus padres biológicos. “Para hacer un niño se necesita un hombre y una mujer”. Que una pareja del mismo sexo se convierta en padres lega les es algo “totalmente contrario a la realidad”.



 El Ministro de Educación pide que en los centros católicos concertados no se hable del tema



 Hollande trata de rebajar tensiones

 El Elíseo niega la existencia de tensiones con las Iglesias, tras la habitual reunión de comienzos de años entre el presidente de la República y los representantes de las principales confesiones de Francia. François Hollande ha subrayado que “no tiene ningún sentido resucitar una guerra escolar” a propósito del “matrimonio para todos”.



Gilles Bernheim, gran rabino de Francia –con una postura muy seria contra el proyecto de ley, de la que se ha hecho eco L’Osservatore Romano–, comentó a los periodistas que “la conversación había sido sosegada e interesante”. Apenas se habló del polémico proyecto gubernamental, como tampoco se mencionó la manifestación convocada en contra de esa política el próximo domingo.



 Un portavoz oficial insiste en que “el presidente ha garantizado que escuchará a todas las religiones y creencias', pero reitera que 'esta reforma, que concierne exclusivamente al matrimonio civil, es para él y para millones de franceses un avance en términos de igualdad de derechos y, por tanto, el proyecto se llevará a su término'.



 A fin de no complicar más la aprobación del proyecto, el grupo parlamentario socialista ha decidido no plantear una enmienda para abrir la procreación asistida a las parejas de lesbianas. El primer ministro, Jean-Marc Ayrault, ha asegurado que el asunto se tratará en otro proyecto de ley sobre cuestiones de familia y de filiación que se presentará el próximo marzo.



 El arzobispo de París señala el riesgo de que las directrices ministeriales constituyan la imposición de “una doctrina oficial”



 La polémica del ministro con la escuela católica

 A su vez, el ministro de educación, Vincent Peillon, ha sido protagonista de una agria polémica con los representantes de la escuela católica. El secretario general de la enseñanza católica, Eric de Labarre, dirigió en diciembre una carta a los centros escolares, en la que sugería a 'los miembros de las comunidades educativas' organizar debates sobre el matrimonio gay.



 Esa postura, fundada en el carácter propio de los centros, expresamente reconocido por la ley Debré de 1957, le pareció al ministro un atentado a la neutralidad de establecimientos que han firmado un contrato con el Estado. Incluso, se dirigió a los rectores de los distritos universitarios –autoridad educativa de carácter general en Francia– para vigilar el cumplimiento del deber de neutralidad en el equivalente a los colegios concertados, así como evitar que se produzcan “fenómenos de rechazo y estigmatización homófobos”.



 La advertencia de Peillon ha suscitado un amplio rechazo. Para el exministro de Educación Nacional, Luc Chatel, supone negar ese “carácter propio de los centros privados”. A juicio de Laurent Wauquiez, ex ministro de universidades, refleja el intento de 'reducir la oposición al matrimonio para todos a un solo grupo reaccionario: los cathos'. Supondría una desviación inquietante del principio de laicidad. Aparte de emplear en la polémica términos casi insultantes, que nadie aceptaría si se dirigieran a musulmanes o judíos. Pero Peillon insiste en que no habrá guerra escolar, a la vez que promete actuar con una laicidad abierta…



 Desde luego, el secretario general de la enseñanza católica, Eric Labarre, tampoco quiere echar leña al fuego. Precisa que no pretendía organizar debates en las clases, sino 'entre adultos', es decir, profesores y padres. Pero, ha respondido al ministro que no tiene conciencia de haber cometido ninguna falta y que volvería a escribir la misma circular sin cambiar una coma.



 Pero el arzobispo de París y presidente de la Conferencia Episcopal de Francia, el cardenal André Vingt-Trois, no ha dejado de manifestar su postura contra el riesgo de que las directrices ministeriales constituyan la imposición de “una doctrina oficial” y una auténtica “policía del pensamiento”.



 En la mente de todos gravita la reacción popular de 1984 contra la reforma educativa preconizada por François Mitterrand, que debió abandonar ante la magnitud de las concentraciones de protesta.













lunes, 20 de agosto de 2012

La Junta de Andalucía amenaza con blindar el aborto y restringir aun más el derecho a la objeción de conciencia sanitaria


13/06/2012

La Consejera de Salud y Bienestar Social de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, ha anunciado en la Comisión de Salud del parlamento andaluz un conjunto de seis nuevas disposiciones legales con las que, según ha informado ABC de Andalucía, pretende «blindar lo público» ante los «embates neoliberales» del Gobierno de Rajoy.

Entre dichas normas se incluye una ley de objeción de conciencia en el ámbito sanitario, que ha sido interpretada por la oposición como un intento de “complicar que los profesionales sanitarios puedan a acogerse a ese derecho en temas tan sensibles como el aborto o la ley de muerte digna”.

Asimismo y a través de una ley de “garantías del sistema sanitario público”, la Junta de Andalucía pretende “la mejora de la calidad y de la accesibilidad de los servicios públicos de atención a la interrupción voluntaria del embarazo” (por el aborto). La consejera, siempre según ABC de Andalucía, fue muy clara en ese sentido: «Se combatirá cualquier retroceso en este terreno».

Ante estos anuncios, la Asociación Nacional para la Defensa del Derecho a la Objeción de Conciencia (ANDOC) emitía ayer una nota de prensa en la que denunciaba que la Junta de Andalucía “amaga con dar el jaque mate definitivo al derecho a la objeción de conciencia sanitaria”.

Para ANDOC la iniciativa no pasaría de ser una escaramuza más del pulso que mantiene el Gobierno PSOE-IU contra el Gobierno central, con el fin de crear un clima de tensión en aquellos temas en los que ideológicamente trata de distinguirse, si no fuera por el largo historial de la Junta en su acoso contra la objeción de conciencia sanitaria.

A la espera de conocer más detalles sobre esa “ley”, según ANDOC habría que preguntarse:

1º Si la Junta es consciente de que legislar sobre derechos reconocidos constitucionalmente es una materia reservada al Estado.

2º Si no se trata de dar una “vuelta de tuerca” a la ya grave situación de los profesionales sanitarios que la Junta considera disidente, obligándoles a apuntarse a una “lista negra”.

Desde hace años, es patente la oposición y desconfianza de la Junta hacia la objeción de conciencia en general y los objetores, en particular. Tras más de 10 años de acoso a los farmacéuticos objetores, y de “borrar” el derecho a la objeción de conciencia de su ley de muerte digna, concentró sus “tics” ideológicos, a partir de la ley del aborto, en los profesionales sanitarios de Atención Primaria.

El gobierno andaluz puede presumir, entre sus colegas de otras Comunidades de ostentar el funesto record de profesionales sanitarios (más de 40 casos en poco más de un año), abocados a acudir para hacer valer su derecho a la objeción de conciencia, tras haber seguido éstos la vía que establece la Ley 2/2010: comunicación anticipada y por escrito de su objeción. Paralelamente a su política de imponer el aborto como derecho en sus centros de Salud, trata de amedrentar y discrimina de hecho a los médicos de familia objetores, mediante normas arbitrarias, que les marginan en los procesos de calificación y promoción profesional.

ANDOC presentó el verano pasado ante el Consejo de Europa un amplio Informe sobre las numerosas vulneraciones de este derecho entre los sanitarios andaluces. Ese informe se sustanció en una interpelación parlamentaria, firmada por más de 20 parlamentarios de distintos países.

Con estos antecedentes, continua la nota de ANDOC, no tiene nada de extraño que el balance que presenta Andalucía respecto a la práctica del aborto sea demoledor: es la segunda Comunidad española (a corta distancia de Cataluña) en número de abortos de menores de 19 años (3152 en 2010; 15% sobre el total de 20543 abortos); y en número de clínicas abortistas acreditadas (18); que obtienen más del 90% del erario público.

Paradójicamente, concluye, mientras la Junta financia generosamente (en un momento de crisis económica) la industria del aborto, deniega cualquier tipo de ayuda pública a entidades que tratan de ayudar a mujeres embarazadas con riesgo de aborto, que quieren ser madres. En España son ya 10 Comunidades las que han aprobado iniciativas legislativas en defensa de la maternidad (en algunas con el voto favorable de parlamentarios socialistas). El Parlamento andaluz, sin embargo, rechazó en octubre de 2007 una iniciativa popular semejante (la primera que se presentaba en 25 años) a pesar de que se presentaron casi 100.000 firmas válidas.