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jueves, 30 de enero de 2014

Alteridad sexual

María Calvo Charro es autora del libro "La alteridad sexual. La verdad intolerable." Editado por Digital Reasons











sábado, 31 de agosto de 2013

La ideología de género destruye la familia




El obispo de Córdoba, D. Demetrio Fernández, advierte de que 'la ideología de género destroza la familia, rompe todo lazo del hombre con Dios a través de su propia naturaleza'

www.elmundo.es / jueves 3 de enero de 2013


Así lo manifiesta el obispo en su carta semanal, recogida por Europa Press, y en la que alude a la frase de Simone de Beauvoir (1908-1986), pareja de Jean Paul Sartre: 'Mujer no se nace, sino que se hace', que, a su juicio, 'expresa que el sexo es aquello que uno decide ser', de modo que 'ya no valdrían las ecografías que detectan el sexo de la persona antes de nacer'.

De este modo, lamenta que aunque la ecografía diga 'claramente que es niña, lo que vale es lo que el sujeto decida', de manera que 'si quiere ser varón, puede serlo, aunque haya nacido mujer' y viceversa, a lo que agrega que 'al servicio de esta ideología existen una serie de programas formativos, médicos o escolares, que tratan de hacer tragar esta ideología a todo el mundo, haciendo un daño tremendo en la conciencia de los niños, adolescentes y jóvenes'.

En este sentido, considera que 'la ideología de género no respeta para nada la propia naturaleza en la que Dios ha inscrito sus huellas: soy varón, soy mujer, por naturaleza. Lo acepto y lo vivo gozosamente y con gratitud al Creador'. Y es que, 'relacionar con la naturaleza, y por tanto con Dios, mi identidad sexual es una esclavitud de la que la persona tiene que liberarse', según esta ideología 'equivocada', como subraya monseñor.

Feminismo radical en las escuelas
Asimismo, el obispo apunta que de esta ideología viene 'un cierto feminismo radical, que rompe con Dios y con la propia naturaleza, tal como Dios la ha hecho'. Un feminismo, según él, que 'se va extendiendo implacablemente, incluso en las escuelas'. Además, Fernández indica que 'la Iglesia Católica es odiada por los promotores de la ideología de género, precisamente porque se opone rotundamente a esto'.

Valor de la familia
Y, sin embargo, agrega, 'una de las realidades más bonitas de la vida es la familia', según su 'estructura originaria, donde existe un padre y una madre, porque hay un varón y una mujer, iguales en dignidad, distintos y complementarios', e igualmente 'donde hay hijos, que brotan naturalmente del abrazo amoroso de los padres', a lo que añade que 'Dios quiere el bien del hombre, y por eso ha inventado la familia'.

Así, aunque la ideología de género 'intenta destruir' a la familia, 'la fuerza de la naturaleza y de la gracia es más potente que la fuerza del mal y de la muerte'. Por ello, considera que 'la familia necesita la redención de Cristo, porque Herodes sigue vivo, y no sólo mata inocentes en el seno materno, sino que intenta mentalizar a nuestros niños, adolescentes y jóvenes con esta ideología, queriendo hacerles ver que hay otros tipos de familia'.

Entretanto, el obispo cordobés cree que 'es ocasión para pedir por las familias que atraviesan dificultades, para echar una mano a la familia que tengo cerca y cuyas necesidades no son sólo materiales, sino a veces de sufrimientos por conflictos de todo tipo', al tiempo que asevera que 'sólo en la familia, tal como Dios la ha instituido, encuentra el hombre su pleno desarrollo personal y, por tanto, la felicidad de su corazón'. Para Fernández, 'en la familia está el futuro de la humanidad, en la familia que responde al plan de Dios'.








domingo, 25 de agosto de 2013

Mi cuerpo es mío y tu cartera, de todos







El Sónar, el blog de Ignacio Aréchaga en Aceprensa

Nuestra época se ha acostumbrado tanto a la libre elección y a la falta de límites en la sexualidad, que luego cuesta asumir hasta las consecuencias ineludibles de las propias opciones. Por eso algunas lesbianas están indignadas en España porque el Ministerio de Sanidad ha propuesto que la sanidad pública no financie la reproducción asistida de mujeres solas y de lesbianas,  de modo que los fondos públicos cubran solo este servicio cuando exista un problema de infertilidad.

Tampoco es una novedad, pues la norma actual así lo prevé. La Ley de Reproducción Asistida de 2006 permite que cualquier mujer “con independencia de su estado civil y orientación sexual” recurra a estas técnicas. Pero la ley no dice que haya que pagarlo con el dinero de todos. El Real Decreto de 2006 establece que la sanidad pública solo financiará esta prestación cuando haya un diagnóstico de esterilidad o “una indicación clínica establecida”. A pesar de esta clara disposición, algunas Comunidades Autónomas han venido financiando este servicio también en el caso de mujeres perfectamente fértiles, cuya única causa de esterilidad es el estilo de vida elegido. El “cambio” ahora propuesto sería, por tanto, que la ley se respete.

La cartera común básica de servicios que propone el Ministerio y que deben cubrirse en todas las Comunidades Autónomas, reserva la financiación de la reproducción asistida a las personas con problemas de esterilidad. Esto supone que si el único problema es la falta de varón, como ocurre en el caso de las mujeres solas y las parejas de lesbianas, no se financiará. Siempre podrán utilizar estas técnicas en las clínicas privadas, si se las pagan de su bolsillo.

En un momento en que la Sanidad pública a duras penas llega a financiar lo indispensable, no es extraño que se guíe por criterios terapéuticos a la hora de la financiación pública. Según la nueva norma, solo se cubrirán estos tratamientos “por motivos terapéuticos o preventivos” a las mujeres menores de 40 años y a hombres de menos de 55 con problemas para concebir.

Las activistas lesbianas denuncian esta limitación como un atropello y una discriminación. “Efectivamente, podemos ser fértiles, pero nuestra forma de vida no nos permite hacer un apareamiento en pareja”, dice la portavoz de la Federación Estatal de Lesbianas. Pero exigen su derecho a ser madres y atribuyen la decisión de Sanidad a que el gobierno solo considera como familia a la formada por un hombre y una mujer. Y, claro, esta sería una decisión “ideológica”.

Pero, de entrada, parece una decisión económica, pues se trata de reservar los recursos para verdaderos problemas sanitarios. El Ministerio de Sanidad no está para garantizar el derecho a la maternidad ni para financiar estilos de vida, sino para resolver problemas de salud.  Y utilizar estos recursos de todos para financiar unas formas de vida libremente elegidas, sería otro modo de “privatización” de la sanidad pública.

Tampoco la propuesta del Ministerio es extraña, pues en países de nuestro entorno, como Francia e Italia, la reproducción asistida se reserva por ley para parejas formadas por hombre y mujer.

Pero, si la medicina pública debe estar al servicio del estilo de vida elegido por cada uno, no solo habría que pagar la fecundación artificial a las lesbianas. También habría que sufragar con fondos públicos el irresistible deseo de paternidad del gay que necesita recurrir a un vientre de alquiler. Y si una persona desea disfrutar de su derecho a estar bronceada, pero no quiere ponerse al sol (con el riesgo de cáncer de piel), el Sistema Nacional de Salud tendría que pagarle las sesiones de rayos UVA. ¿Y cómo no financiar la cirugía estética de la aspirante a modelo cuyas limitaciones físicas pueden impedir el estilo de vida que desea?

La pretensión de que mi estilo de vida lo elijo yo, pero las consecuencias las pagamos todos, no parece justa ni viable. Mi cuerpo es mío y tu cartera de todos, sí que es una postura ideológica.





viernes, 25 de enero de 2013

El ‘judas’ de los gays



Xabier Bonguibault. Homosexual declarado, ha fundado una asociación para oponerse a la ley del Gobierno francés en favor de los matrimonios de personas del mismo sexo

noticia de  Raquel Villaécija / www.elmundo.es





Tras su flequillo claro de retórica recién salida del cascarón se esconde una pancarta de lema inamovible. Tiene las ideas claras y las predica, de manifestación en manifestación, a través de su megáfono de militante gay. «Los niños deben ser criados por un padre y una madre, los estudios han
demostrado que los que son educados por dos personas del mismo sexo sufren problemas psicológicos. Un menor no puede ser el objeto de nuestros delirios personales», asegura Xavier Bongibault. Hace meses que este joven aparcó sus 21 años de proyectos para dedicarse a una sola causa: protestar contra la ley del Gobierno francés a favor del matrimonio homosexual.



Para los gays este francés es una especie de judas, el hombre que ama a los hombres pero no tolera sus uniones. «Se puede ser gay y estar en contra de estos enlaces», ha asegurado a Le Figaro el presidente y fundador de la asociación Plus Gay Sans Mariage

(Gays sin Matrimonio).

 El parisino se ha convertido también en el cabecilla del movimiento “Manif pour tous” (Manifestaciones para todos), que en las últimas semanas se bate en las calles galas contra el proyecto legislativo. Dice que lo hace para proteger el futuro de los niños que, si la ley se aprueba, se criarán en un futuro en hogares de un solo género. «El matrimonio no es un contrato de amor. Está para regular la filiación y garantizar la seguridad de los menores.

 Por eso rechazamos la desnaturalización y la desestructuración de la sociedad que esta ley engendrará», ha asegurado a Directmatin.

 Hoy en la tribuna mediática de primera fila, Bongibault está bien entrenado en las artes de la comunicación, pues tras concluir sus estudios de Derecho, creó su propia agencia de comunicación y de asesoría a personalidades políticas.

 Aunque en su tozuda trayectoria también caben las grietas y el pasado día 14, durante una manifestación en París, desató la polémica al comparar a François Hollande con Adolf Hitler. «Decir que los homosexuales están a favor del proyecto sólo por su condición es una lógica homófoba […] Es como decir que los gays no tienen más instinto que el homosexual. Esta es la lógica que defendió un hombre que Alemania ha conocido bien a partir de 1933 y es la misma línea que apoya Hollande hoy», señaló el militante. Consciente del patinazo, Bongibault pidió perdón por la analogía, que criticaron hasta sus propios compañeros de pancarta.

 Esta tarde, el presidente Hollande escuchará sus peticiones, pues recibirá a los portavoces de Manif
pour tous. El activista, que reclama un referéndum para que los franceses se pronuncien sobre el controvertido tema, desafía: «Hollande debe abandonar la ley. No bajaremos los brazos».